El
bloqueo proximal de la trompa puede ser tratado histeroscopicamente,
radiograficamente o por medio de una reanastomosis micro-quirúrgica. Un
meta-análisis documentó un porcentaje de embarazos intrauterinos en
mujeres que fueron sometidas a bloqueos proximales de la trompa,
con los más altos porcentajes de éxito logrados en
una selección de salpingografías
y canulizaciones transcervicales. La
remoción laparoscopica de adhesiones delgadas, avasculares
que envuelven la trompa y los ovarios ofrece una razonable oportunidad
de embarazo, con un porcentaje de éxito del
70% pero con un porcentaje de embarazos
ectópicos del 20%.
Mujeres con síntomas
significativos, como dolor pélvico,
adhesiones secundarias o endometriosis,
también se benefician de una cirugía laparoscopica.
La remoción de severas adhesiones a la trompa y el
tratamiento de hidrosalpingiomas
por una neosalpingostomía
ofrece un porcentaje de embarazo menos predecible.
La reparación de un daño en la trompa bilateral -
adhesiones proximales
y distales - tiene
la menor oportunidad de un embarazo intrauterino y no es recomendable.
Estudios sugieren que en algunos casos,
existe un creciente porcentaje de embarazos si
grandes hidrosalpingiomas
son removidos o drenados laparoscopicamente antes de la FIV cuando la
FIV es recomendada debido a otros factores de infertilidad.
Así, la cirugía de
trompas antes de la FIV incrementa la oportunidad de un exitoso
tratamiento de infertilidad.
La cirugía
laparoscopica podria no ser el tratamiento a elegir en casos de
factores severos de infertilidad de trompas. La
FIV es por lo regular un tratamiento superior para estos pacientes, ofreciendo
una razonable oportunidad de embarazo,
disminuyendo el riesgo de un embarazo ectópico,
y evitando el prolongado retraso que se requiere
para determinar el éxito del tratamiento.
La obstrucción de las
trompas cerca de su inserción en el útero,
que es convencionalmente llamada "proximal,"
es la más tratable porque por lo regular ocurre por
la acumulación de moco o debris, que forma
una conexión impactada en la porción istmica proximal o intersticial
de la trompa. La cateterización del a trompa
de Falopio se ha desarrollado como una extensión de la histerosalpingografía.
La canulización de la trompa da como resultado un
mejor visualización de la anatomía de la trompa de Falopio.
También es un tratamiento para la infertilidad
causada por la obstrucción proximal de la trompa (10
a
20 por ciento de pacientes con enfermedad de
trompas).
La canulización de la
trompa casi ha eliminado el diagnóstico real y falso de la oclusión de
trompas unilateral,
en pacientes identificados con oclusión proximal y
distal ("oclusión de trompas bipolar"),
y ha eliminado o post-puesto la necesidad de una
costosa histeroscopia o laparoscopia. La
obstrucción distal en la trompa es causada
por un fibroma y una enfermedad peritubal,
que no son recomendables para las tecnicas de re-canalización por
catéter.
El procedimiento no
deberá ser llevado a cabo si la canalización podría no tener éxito,
así como en pacientes con anormalidad Mülleriana,
fibromas cornuales, o salpingitis istmica nudosa (SIN).
Ambas, la recanalización por medio de una líneay la
tuboplastía por medio de un balón redituaron entre un 80
y 90 por ciento de
abertura en la trompa y entre un 40 y un 50
por ciento de porcentaje de embarazo a los seis
meses en pacientes seleccionados. En resumen,
la canulización de trompas ®
y un sistema coaxial fácil de hacer permite una
diagnóstico versátil y el tratamiento de la oclusión cornual de las
trompas, así como de la obrstucción
istmica de las trompas.
La oclusión que se
desarrolla de una forma más distal en el istmo, o
las porciones ampulares o fimbriadas de la
trompa se debe comúnmente a una infección pélvica previa o endometriosis.
Es mucho más difícil de recanalizar y los pacientes
tienen menos probabilidades de tener un embarazo intrauterino exitoso.
Para estimar el impacto potencial de la
re-canalización de las trompas (FTR por sus
siglas en inglés)
se depende del porcentaje de casos en los que la
oclusión es proximal.
Anteriores figuras tenían un rango que iba de entre 20
y 25% (4,5), lo que
significa que el número potencial de pacientes tratables en los
Estados Unidos podría ser de hasta
230,000. Sin embargo,
dado que el total de incidencia de enfermedad de las trompas en ambas
poblaciones es similar (219 pacientes o 44%),
la implicación es que el número de pacientes
tratables en los Estados Unidos podría se solo de 140,000
o menos.
No existe un acuerdo
entre los ginecólogos y los radiólogos con respecto a la secuencia
apropiada para el diagnóstico y tratamiento de las trompas de Falopio
obstruidas, ni tampoco un consenso entre
estas dos disciplinas. Tampoco existen
estándares establecidos para que sean reportados,
así que es difícil una comparación exacta entre las
técnicas, porcentajes de éxito,
y estrategias de tratamiento.
Los porcentajes de embarazo varían ampliamente
entre autores, no mucho por las diferencias
en la técnica, sino por cómo son reportados
los resultados.
La
mayoría de los radiólogos que usan una guíafluroscópica han adoptado
una versión de la técnica desarrollada por Rösch
y Thurmond. Un número de
ginecólogos, por el otro lado, prefieren
la guía por medio de ultrasonido o histeroscopía
para la canulización de las trompas,
por lo regular en conjunto con la laparoscopía.
Incluso la Sociedad Americana de Medicina
Reproductiva (antiguamente la Sociedad
Americana de Fertilidad) recomienda salpingografías
selectivas como el siguiente paso para el diagnóstico cuando no se
encuentra el llenado de una o ambas trompas en la HSG (por sus siglas
en inglés).
La histerosalpingografía
ha sido el método tradicional para evaluar las trompas,
pero tiene sus limitaciones,
aún para confirmar la abertura de las trompas.
Para la mayor parte, o
entendimiento de la fisiopatología de las trompas es rudimentaria en
el mejor de los casos. La trompa sin llenar
puede estar patente, pero una inyección
continua de contraste no puede sobre pasar la resistencia en la trompa
en forma de derramamiento del lado abierto que por lo regular
atraviesa y obscurece el lado sin llenar.
Cuando la elección de
una salpingografía falla al mostrar la
trompa proximal, entonces se deberán hacer
esfuerzos para colocar un catéter y/o línea guía dentro de la trompa
para abrir la obstrucción. Sin embargo,
en contraste con Gleicher
et all., los pacientes tratados por Millward et al.
han tenido un porcentaje de embarazo de 23%.
De los 30 pacientes
re-canalizados por medio de una cateterización de la trompa, 17
quedaron embarazadas (26%
del total), y solo un paciente en el que se
uso la línea guía quedo embarazada (2% del
total), que fue un embarazo ectópico..
A diferencia de estos analices de técnicas
específicas de re-canalización, la mayoría
de los autores agrupan a sus pacientes juntos en los resultados,
sin importar el tipo de tratamiento-.
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